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Comer fruta con el estómago vacío: ¿verdad o mito?

Desde hace tiempo circula por las redes una frase incompleta en la que se asegura que es mejor comer fruta con el estómago vacío o en ayunas.

Quiero contaros cuál es la realidad sobre la fruta y si es verdad o mito dicha afirmación. En las redes sociales, así como en infinidad de páginas muchas veces encontramos todo tipo de información pero que no siempre sabemos si es cierto o no.

Las frutas tienen múltiples beneficios y además, cada una tiene propiedades distintos. Las verduras y las frutas deben formar la base de nuestra alimentación, ya que aportan fibra, vitaminas, minerales, agua, grasas, hidratos de carbono y una gran cantidad de azúcares naturales, todos ellos muy importantes para el correcto funcionamiento del cuerpo.

A muchos les gusta beber zumos o smoothies a primera hora de la mañana. La verdad es que es una manera estupenda de comenzar el día, obteniendo una gran cantidad de energía, y siempre y cuando lo hagamos en casa con productos naturales y frescos. La ventaja de los smoothies es que además nos proporcionan toda la fibra del alimento, ya que se tritura por completo. Las frutas y/o zumos que están envasadas o enlatadas no sirven de mucho ya que han perdido parte de los nutrientes en el proceso de cocción para su pasteurización y conservación.

Pero bien, vamos con el mito o verdad que nos interesa. ¿Es mejor consumir las frutas con el estómago vacío? Hay muchos artículos que aseguran que debe ser así, ya que la fruta pasa rápidamente por el estómago y sus nutrientes son absorbidos en el intestino. Según aclaran, si la fruta es consumida después de otros alimentos (como postre tras la comida), al pasar más tiempo en el estómago, debido a una digestión es más lenta, la fruta se fermenta y pierde sus propiedades. Dichos artículos también aclaran que esto puede dar sensación de pesadez, reflujo o mal sabor de boca.

Vamos por partes:

  1. Es importante aclarar que todos los nutrientes de la comida, procedan de una manzana o de un filete de carne, se absorben en el intestino. La función del estómago no es más que disolver los alimentos para que se liberen todos los nutrientes, las grasas y la fibra. Es cierto que mientras más comida haya, más tardará en procesarla, pero no existen estudios científicos que avalen la afirmación de que la fruta en el estómago se fermente. Para que se realice el proceso de fermentado hace falta bacterias. Tendría más sentido que el “supuesto fermentado” se produjera en el intestino (en donde hay muchas bacterias) pero no en el estómago. En el estómago lo que hay es jugo gástrico, con un ph entre 1 y 3. Este ácido es capaz de matar prácticamente todas las bacterias. De hecho solo hay un tipo de bacteria que es capaz de sobrevivir que es la Helicobacter pylori. Dicha bacteria causa grandes infecciones que han de ser tratadas médicamente, ya que pueden causar infecciones crónicas, úlceras, gastritis e incluso cáncer de estómago, pero desde luego no la fermentación de la fruta. De hecho, consumimos muchos alimentos que ya están fermentados y que nos aportan muchos nutrientes. Es por ello que no considero que dicha afirmación sea correcta.
  2. Comer fruta a lo largo del día puede ser muy beneficioso para nosotros, pero también es importante el consumo de grasas y otros alimentos. No importa tanto el orden sino la calidad de los alimentos. Cada organismo es distinto. Hay a personas que les sienta peor comer fruta después de la comida y a otros no. Eso depende de cada persona.
  3. Por otra parte, es verdad que no debemos consumir grandes cantidades de fruta antes de acostarnos o después de la cena. No por el hecho de que se fermente o no, sino por la cantidad de fructosa que contiene. La fructosa se transforma en nuestro organismo en glucosa rápidamente. La glucosa es la energía más rápida que podemos obtener, pero si esta se consume por la noche antes de acostarnos, dicha energía no se utiliza y pasa a ser almacenada en forma de grasa en nuestros músculos.
  4. Lo más importante es tener siempre un equilibrio en nuestro cuerpo de proteínas, grasas, agua y azúcares (de la fruta). No debemos consumir grandes cantidades de fruta y eliminar los demás elementos.

Por lo tanto mi conclusión es:

  • Comer fruta con el estómago vacío o en ayunas puede tener grandes beneficios, pero de la misma forma que si la consumimos acompañada de otros alimentos.
  • Da mucha energía y es perfecta para tomar antes o después de un entrenamiento.
  • No es muy recomendable comerla de noche a menos de que se realice un gran gasto calórico previamente.
  • Hasta que no existan estudios científicos veraces, no considero que dicha afirmación sea más que un mito.
  • Debe haber un equilibrio en la ingesta de los distintos alimentos (verduras, frutas, carnes y pescados).
Niklas Gustafson
Autor del post
Niklas Gustafson

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