¡No te pierdas nada!

Recibe los últimos post y contenido exclusivo en tu correo. Nada de spam. Prometido.

El azúcar versus la grasa: ¿es verdad todo lo que leemos?

Hace unos días el New York Times publicó un artículo muy interesante sobre el azúcar titulado “Cómo la industria del azúcar le echó la culpa a la grasa“. En este artículo se cuenta que en 1960, cuando se comenzó a relacionar el consumo de azúcar con enfermedades cardiovasculares, las empresas manufactureras de azúcar le pagaron a varios científicos de Harvard para que en vez de evidenciar estos hallazgos, encontraran una relación entre las enfermedades cardiovasculares y la grasa saturada: evitando por completo la culpa sobre todas las cosas excepto estar relacionada únicamente a la caída dental. ¿Curioso no?

¿Qué significa esto?

Un investigador de la Universidad de California publico en el diario de medicina interna JAMA que 5 décadas de investigación en nutrición y enfermedades cardíacas, incluyendo muchas de las recomendaciones dietéticas de hoy en día, han sido financiadas y manipuladas por la industria del azúcar.

Estos documentos demuestran que la organización ‘Sugar Research Foundation’ le pago a tres científicos de la Universidad de Harvard para que publicaran una investigación sobre el azúcar, la grasa y las enfermedades cardíacas en la que la organización escogió los estudios a publicarse y en los que se minimiza la relación entre el azúcar y las enfermedades cardiovasculares. Aún cuando esto sucedió hace 50 años, existe también evidencia de que aún hoy en día la industria de la comida está influenciando la nutrición y la ciencia.

Incluso compañías muy renombradas como Coca-Cola han pagado para que no se relacionen sus productos con problemas como la obesidad. Peor aún, empresas de caramelos y chuches han financiado estudios que afirmen que los niños que comen estos productos pesan mucho menos que los niños que no. Y como si fuera poco, uno de los científicos que la industria del azúcar compró fue el director del departamento de nutrición de los Estados Unidos.

El gran incentivo de que toda la industria azucarera esté manipulando la realidad, son los brutales márgenes económicos que tiene el azúcar. Así de sencillo. Dinero MUY fácil para la industria. Parecido a lo que hicieron las tabacaleras en los años 50 y 60, cuando pagaron a médicos para intentar de convencer al mundo de que el tabaco para nada era nocivo para el cuerpo.

Esto revela que la satanización de la grasa en los años posteriores a esos estudios llevaron a muchas personas a consumir productos bajos en grasa y altos en azúcar y a muchos profesionales médicos a recomendar dietas bajas en grasa, ahora parte de la crisis de obesidad que se vive.

¿Qué debemos hacer con esta información sobre el azúcar?

  • Nada es como parece y siempre tenemos que tener la curiosidad y perspicacia de ir más allá con lo que leemos. Detrás de lo que vemos en el supermercado, en la televisión, en Internet, en la política e incluso los medicamentos que tomamos podrían estar financiados por grandes compañías en las que la salud no es una prioridad tan importante como el dinero.
  • Sobre todas las cosas… NO HAY QUE OBSESIONARSE porque nada es 100% blanco ni 100% negro. Estos estudios médicos o artículos contundentes sobre la alimentación o la salud son referencias. Ninguno debe representar un dogma estricto en nuestras vidas.
  • Aprendamos que para estar sanos tenemos que sentirnos bien. Si comes algo y te cae pésimo, evítalo. Si estás muy ansioso, toma un descanso. Si necesitas actividad física, sal a caminar. Escucha a tu cuerpo porque él te dice lo que necesitas y cómo le gusta.
  • Uno de los mejores consejos que sigo en mi vida y que puede aplicarse a cualquier tipo de alimentación que decidáis llevar es que lo mejor es lo que viene de la tierra. Si viene en una caja o en una bolsa, probablemente ha pasado por un proceso complicado de industrialización que nadie conoce con transparencia. Sé que tampoco sabemos todos los procesos de la agricultura, pero al menos tenemos la confianza de que no hay una etiqueta por detrás con 101 ingredientes impronunciables.
  • Ningún alimento ni nada en la vida, creo yo, debe consumirse en exceso. La moderación y la variedad es clave para vivir una vida saludable, balanceada y tranquila.

En la Dieta Paleo, y siguiendo este estilo de vida, es fundamental consumir grasas y sobre todo grasas buenas porque la grasa es necesaria para el buen funcionamiento del organismo y es utilizada como fuente de energía. Podéis leer más sobre la grasa saturada aquí y os invito a todos a comentar sobre este importante descubrimiento al final de este artículo.

Niklas Gustafson
Autor del post
Niklas Gustafson

Déjame un comentario y charlamos

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

sígueme en Instagram